Para Thalía Leyton, la ciencia, la salud y genética siempre fueron lo suyo. Desde su infancia, confiesa, tenía claro que debía esforzarse para lograr sus sueños. Con el tiempo, ingresó al Colegio de Alto Rendimiento (COAR) Piura para estudiar Lengua y Literatura; sin embargo, años después obtuvo una beca integral para la carrera de Bioingeniería en la Universidad de Ingeniería y Tecnología (UTEC). Hoy, con 20 años de edad, la joven natal de Paita sigue soñando en grande, esta vez encabezando el proyecto de hidrogeles biodegradables en Francia, el cual permite la liberación progresiva de fertilizantes y agua en los cultivos.
“Creo que mi camino hacia las ciencias no ha sido el típico. No soy de las estudiantes que tenían libros en casa o alguien de la familia estudiando ciencias. En mi familia, mi generación es la primera que asiste a una universidad y estábamos bien limitados en cuanto a ciencia y tecnología. Sin embargo, cuando ingresé a UTEC, entendí que mi carrera era retadora, y los primeros meses del año tuve que viajar a Lima para entregar unos documentos personalmente a la universidad y luego para conocer la residencia donde íbamos a estudiar, reflexiona Thalía.
Sobre sus proyectos, la joven hace hincapié que se encuentra en Francia realizando un intercambio estudiantil en SupBiotech París, una escuela superior de Ingeniería en Biotecnología, una de las casi 20 instituciones en más de 11 países con las que UTEC tiene convenio. La universitaria explicó que este proyecto de los hidrogeles consiste en pequeñas esferas que encapsulan el agua y los fertilizantes por mucho tiempo. Eso hace que los sembríos necesiten menos agua, reduciendo costos y tiempo.
“La situación de falta de agua en la agricultura es crítica. Además, hay momentos en los que el agua potable para los servicios de casa se agota, y es muy penoso porque pueden haber hasta cuatro días en los que no llega agua y cuando llega lo hace contaminada, y hay que hervirla una y otra vez para tener ganas de tomarla. A veces también se contamina porque se quema caña de azúcar y los residuos pueden caer a los recipientes de agua donde normalmente se almacena, porque esa es la manera en la que almacenamos el agua en la zona” indica la estudiante de UTEC.
En otro momento, Leyton comentó que también se enfoca en mejorar el sistema de salud en su comunidad. Ella se encuentra cursando el programa de “Trabajadores de la salud comunitarios” en Harvard, el cual se encarga de empoderar a los gobiernos para que puedan dedicar tecnología de bajo costo y que puedan entrenar a las personas voluntarias de alguna comunidad rural.
“Los test pueden costar 1 dólar y pueden monitorear la salud de pacientes que se atienden en postas médicas y, a partir de eso, tener más datos que puedan ir directamente a los gobiernos o ministerios de salud, y se puedan mejorar las políticas de salud pública, ya que los programas que existen en el sector no llegan a estas comunidades porque no tienen data de ellos. También hay test de bajo costo para algunas infecciones que pueden ser comunes en poblaciones tropicales, como test de malaria, de dengue, de hepatitis o cualquier infección que se puede rápidamente llegar a descartar”, agregó.
Finalmente, la estudiante de UTEC señala estar disfrutando de esta nueva experiencia y en sus tiempos libres rediseña el contenido de una página de Facebook llamada ‘Para Niñas’, donde difunde oportunidades para mujeres de su pueblo. Además, tiene planeado vivir y estudiar en Francia, debido a que hay muchos centros de investigación que están trabajando en temas de su interés y explica que tiene mejores oportunidades de realizar una maestría o doctorado.







