La marca acelera metas de descarbonización y adopción de tecnologías limpias
La distribuidora automotriz Inchcape ratificó su estrategia de sostenibilidad en América Latina y el Caribe orientada a mitigar el impacto ambiental de sus actividades comerciales. Con una meta global fijada en la reducción del 46% de sus emisiones de gases de efecto invernadero para el año 2030, la organización enfoca sus inversiones en optimizar la infraestructura operativa de sus sedes y en expandir la disponibilidad de vehículos de nuevas energías (NEVs) en los mercados regionales.
En el ámbito comercial, la empresa consolidó una participación de mercado promedio cercana al 17% en el segmento de vehículos híbridos y eléctricos en los países americanos donde mantiene operaciones de distribución. Esta introducción de portafolio automotriz alternativo busca transformar el parque automotor local y ofrecer alternativas de transporte con menor intensidad de carbono para los usuarios finales y flotas corporativas.
Despliegue de infraestructura fotovoltaica y telemedición en el entorno local
El plan de ingeniería implementado en la subsidiaria de Perú abarca transformaciones estructurales en sus centros de distribución y puntos de venta. La estrategia contempla la instalación progresiva de paneles solares en diez sedes principales del país, complementada con la integración de sistemas inteligentes de gestión energética (BMS). Estos dispositivos automatizados regulan las condiciones de climatización e iluminación artificial según los niveles de ocupación de los inmuebles.
Adicionalmente, el equipo técnico local ejecuta auditorías periódicas y programas de submedición eléctrica para identificar desviaciones en el consumo. La corporación replica este modelo conceptual en otras filiales de la región; en Chile proyectan una generación fotovoltaica adicional de 2,800 MWh anuales para el periodo actual mediante la habilitación de nuevas sucursales con autogeneración, mientras que en Bolivia completaron la migración hacia tecnologías LED y la telemedición en tiempo real.
Certificaciones internacionales y optimización de activos industriales
La gestión energética de la firma contempla la adopción de estándares internacionales para validar los procesos de mejora continua. La obtención de la certificación ISO 50.001 en instalaciones logísticas clave de la región respalda técnicamente las políticas corporativas de ahorro de recursos. A esto se suma el reemplazo técnico de componentes críticos, como la sustitución de sistemas de refrigeración industrial basados en gas R22 por alternativas de menor potencial de calentamiento global.
La combinación de cambios tecnológicos y control operacional busca establecer una línea base eficiente para sostener el crecimiento del negocio sin incrementar la huella de carbono asociada. La Gerente de Sostenibilidad de Inchcape Américas, Ximena Rodríguez, precisó que los compromisos asumidos a nivel global son medibles y que la eficiencia en el uso de la energía actúa como un dinamizador que fortalece el desempeño de las operaciones comerciales de la firma.
El portafolio local de la distribuidora abarca diversas marcas de transporte, maquinaria y motocicletas, segmentos donde se busca incrementar la penetración de motorizaciones electrificadas. El avance de estos programas de infraestructura técnica en las sedes sudamericanas sirve de soporte operativo para garantizar que la cadena de valor de la distribución automotriz reduzca de forma sistemática sus emisiones de alcance directo e indirecto.









