El impacto de la brecha urbana en las decisiones de inversión
La escasez de zonas de esparcimiento en Lima y provincias transformó los criterios de adquisición de terrenos en el mercado peruano. Las familias locales evalúan la sostenibilidad ambiental como un factor determinante al momento de decidir una compra inmobiliaria. Esta tendencia responde directamente al déficit de espacios públicos reguladores del ecosistema urbano. La necesidad de mitigar la aridez y optimizar el uso de recursos hídricos en regiones costeras reconfiguró las prioridades de los compradores, quienes asocian la presencia de áreas proyectadas con la viabilidad de sus inversiones a largo plazo.
De acuerdo con datos de la Municipalidad de Lima recopilados en 2025, la capital peruana registra un promedio inferior a los 3.5 metros cuadrados de áreas verdes por habitante. Esta cifra se posiciona por debajo de los 9 metros cuadrados recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS). La brecha urbana se agudiza en provincias como Piura e Ica debido a las condiciones desérticas del suelo. Ante este panorama, el diseño de las ciudades bajo lineamientos técnicos sustentables surge como una exigencia de los usuarios finales para asegurar entornos habitables.
¿Qué demandas técnicas exigen los compradores de terrenos?
El mercado inmobiliario actual exige que los proyectos partan de una planificación integral. «Los parques sirven como regulador natural del aire, eliminando CO2 y brindando aire puro. La sostenibilidad en los entornos urbanos no es solo implementar áreas verdes, se trata de una solución en la que están involucrados múltiples factores», señala Carlos Conroy, vicepresidente de Desarrollo Urbano de Grupo Centenario.
Frente a este escenario, los desarrolladores identifican requerimientos específicos por parte de las familias peruanas:
- Planificación territorial técnica: Incorporación de estudios de impacto ambiental, redes de ciclovías, vías de concreto y accesibilidad a servicios básicos organizados.
- Eficiencia en recursos críticos: Uso de especies de flora con bajo consumo de agua para conservar el suelo y adopción de sistemas de iluminación LED.
- Diseño para la habitabilidad: Infraestructura con mobiliario prefabricado y optimización de espacios públicos que garanticen la seguridad y convivencia.
El futuro del desarrollo inmobiliario formal en el Perú
La adopción de criterios ambientales mitiga los efectos del cambio climático en zonas vulnerables y determina el valor comercial de los predios en el tiempo. La gestión hídrica eficiente y el urbanismo ordenado reducen los costos de mantenimiento de los proyectos, transfiriendo ese beneficio económico directamente a las juntas de propietarios y municipios.
Aparte de representar un beneficio para la salud pública, la infraestructura verde se consolidó como un requisito operativo para las empresas del sector construcción. «La sostenibilidad urbana en el Perú ya no es un atributo opcional, es una condición básica para el desarrollo de proyectos viables en el largo plazo. En Centenario, venimos integrando este enfoque en la planificación y gestión de nuestros desarrollos, entendiendo que será un factor determinante en el valor de los proyectos y en la calidad de vida de las ciudades del futuro», concluye Conroy. Las empresas que omitan estos estándares enfrentarán mayores restricciones de mercado y regulaciones locales más estrictas.









