Esta iniciativa busca sensibilizar a la comunidad sobre los efectos negativos que la pirotecnia tiene en las aves migratorias y residentes de este espacio natural, especialmente durante las festividades de Navidad y Año Nuevo.
El uso de fuegos artificiales en la zona de Reglamentación Especial (ZRE) del humedal genera un gran estrés en las aves, lo que puede llevar a que abandonen sus nidos o sufran paros cardíacos. Además, los animales pueden desorientarse por el sonido y las luces, lo que aumenta el riesgo de ser atropellados al intentar huir por tierra. Según Viviana Panizo Hubner, directora técnica de Prohvilla, estas consecuencias pueden afectar tanto a las especies residentes como a las que migran desde el extranjero en busca de refugio.
El humedal alberga más de 210 especies de aves, entre ellas las pollas de agua, cormoranes, patos colorados y huacos, además de las más de 10,000 gaviotas de Franklin que llegaron recientemente desde Estados Unidos y Canadá. Estas aves, que encuentran en los Pantanos de Villa un espacio vital para su descanso y alimentación, también estarían en riesgo por la pirotecnia.
Reconocido como un sitio de importancia internacional, el Humedal Pantanos de Villa no solo es un refugio para diversas especies, sino que también juega un rol fundamental en la regulación climática de Lima, al mitigar los efectos de los gases de efecto invernadero. Por ello, Prohvilla hace un llamado a los residentes de la zona a celebrar las festividades sin pirotecnia, para preservar el equilibrio natural del humedal y proteger su biodiversidad.







