Cierre de brechas e infraestructura regional: los pilares de la continuidad sanitaria en el Perú
El Diagnóstico de Brechas de Infraestructura o Acceso a Servicios del Sector Salud 2027-2029 del Ministerio de Salud (MINSA) define la hoja de ruta estratégica para la distribución de la inversión pública en el país. Frente a un escenario de transición gubernamental y vulnerabilidad climática, el principal reto de las autoridades reside en dar continuidad operativa a la cartera de proyectos en ejecución y consolidar la atención primaria. Durante el primer semestre de 2026, el Programa Nacional de Inversiones en Salud (PRONIS) registró diez hitos técnicos entre inauguraciones, avances de obra e inicio de expedientes en infraestructura estratégica.
La ejecución física comprende el término del nuevo Hospital de Huarmey en Áncash, equipado con 55 camas y 25 consultorios para atender a más de 33 mil ciudadanos. Asimismo, concluyeron los trabajos en el Centro de Salud Haquira en Apurímac, orientado a 11 mil usuarios. En la región Cusco, el Hospital Antonio Lorena finalizó la etapa de construcción y equipamiento de sus 523 camas, iniciando su periodo de pruebas y puesta en marcha gradual.
Despliegue de infraestructura en el primer nivel de atención
Además de los complejos de alta complejidad, las inversiones públicas priorizaron la contención médica descentralizada. En la zona norte del país comenzaron las intervenciones en los centros de salud San Miguel y Santa Cruz en Cajamarca, así como en el establecimiento Fernando Carbajal Segura–El Bosque en Lambayeque, proyectos que beneficiarán en conjunto a más de 370 mil personas. En paralelo, iniciaron los diseños integrales para el Hospital de Alta Complejidad de Piura y el Hospital Regional Docente de Trujillo, obras planificadas para atender una demanda de cuatro millones de habitantes.
El robustecimiento de las instalaciones asistenciales busca evitar la saturación de los grandes hospitales urbanos y mitigar los impactos de los eventos hidrometeorológicos. Ante la amenaza del Fenómeno El Niño, la adaptación del sistema exige incorporar módulos itinerantes y renovar equipamiento de emergencia en las zonas de mayor riesgo.
«La continuidad en salud requiere mirar el sistema de manera integral. Necesitamos capacidad para atender cuando una persona está enferma, pero también fortalecer la prevención para evitar enfermedades que pueden prevenirse. Mantener las inversiones, reforzar el primer nivel y sostener las coberturas de vacunación permite que esos esfuerzos tengan un impacto real en las personas y sus familias», señaló el Dr. Leslie Soto, especialista en Enfermedades Infecciosas y Tropicales.
Alianzas internacionales para la atención primaria y metades de vacunación
En mayo de 2026, el Perú formalizó su adhesión a la Alianza por la Atención Primaria de Salud en las Américas, plataforma promovida por la Organización Panamericana de la Salud (OPS), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Mundial. La integración a este foro contempla la instalación de una mesa consultiva nacional para estructurar planes de respuesta operativa adaptados a las necesidades territoriales.
Aparte del desarrollo físico de locales médicos, la sostenibilidad del modelo sanitario nacional depende de las metas de cobertura inmunológica. La Hoja de Ruta de Inmunizaciones 2026 del MINSA fijó el objetivo de alcanzar una cobertura de vacunación homogénea igual o superior al 95 % en la totalidad de los distritos del país para las dosis del Esquema Nacional.
La articulación entre el Gobierno central, los gobiernos regionales y los organismos multilaterales determinará la velocidad con la que se reduzcan las disparidades en la atención asistencial. Mantener la ejecución presupuestal sin interrupciones políticas resulta determinante para transformar el equipamiento físico en un servicio público preventivo y accesible para las poblaciones vulnerables.









