Voluntariado corporativo y educación ambiental para la protección de ecosistemas continentales y marinos
La acumulación de desechos plásticos representa un desafío para la preservación de la biodiversidad en las áreas costeras y los cauces hídricos de la Amazonía peruana. Durante junio y julio de 2026, la Fundación Prosegur desplegó dos jornadas de remediación ambiental en la Costa Verde de Lima y el Lago Moronacocha en Iquitos. Las intervenciones contaron con la participación de 64 voluntarios del Grupo Prosegur, quienes extrajeron 1,273 kilogramos de residuos sólidos. El plan operativo integró capacitaciones técnicas sobre segregación de materiales y principios de economía circular antes de las actividades en campo.
La gestión de residuos en fuentes hídricas resulta prioritaria para reducir la presencia de microplásticos en las cadenas alimenticias urbanas y rurales. El volumen acopiado fue derivado a procesos de valorización técnica y reciclaje para evitar su degradación en el medio natural.
Intervención en la Amazonía y alianzas interinstitucionales
El mayor volumen de extracción se registró en la ciudad de Iquitos, donde 28 voluntarios retiraron 1,000 kilogramos de basura del Lago Moronacocha, cuerpo de agua que abastece a comunidades locales. La actividad fue desarrollada en alianza con el Fondo de Acción Verde y Emprendimiento Responsable (FAVER), contando con la presencia de la alta dirección de la organización.
«Extraer más de una tonelada de desechos en dos ecosistemas tan distintos, desde el litoral limeño hasta la Amazonía, nos alerta sobre la verdadera magnitud de la contaminación de las aguas. Nuestra intención no es únicamente limpiar un espacio de manera puntual, sino visibilizar y concientizar a las personas sobre el daño crónico que genera la mala gestión de residuos, de manera que podamos fomentar un cambio real en los hábitos de consumo y disposición responsable de residuos», señaló Emma Pérez, responsable de la Fundación Prosegur en Perú.
La cooperación con organizaciones del tercer sector permite a las empresas validar técnicamente el destino final de los residuos y fortalecer el tejido social en zonas vulnerables.
«Agradecemos a los voluntarios de Prosegur por darse el tiempo no solo para participar, sino también para reflexionar sobre la contaminación que afecta a nuestras ciudades. Desde la Amazonía, creemos que es importante defenderla y cuidarla de manera sostenible, así como promover hábitos en conjunto para mejorar la calidad de vida. Esperamos que más empresas puedan promover este tipo de campañas de concientización, con la esperanza de tener una ciudad más habitable para todos», destacó Edson Barboza, presidente del Fondo de Acción Verde y Emprendimiento Responsable (FAVER).
Acciones en el litoral costero y cultura de consumo
Las actividades previas del programa se centraron en la playa de la Costa Verde, a la altura del distrito de San Isidro en Lima. En este punto, 36 trabajadores de la firma, junto a la organización Sinba Sura, retiraron 273 kilogramos de desperdicios marinos. La intervención incluyó talleres prácticos dirigidos a las familias de los colaboradores para instruir sobre la separación en origen y la reducción de envases de un solo uso.
Aparte de la recolección física de materiales, la estrategia busca incorporar métricas de participación familiar para medir el alcance de las iniciativas de responsabilidad social interna.
“Sumar esfuerzos con los voluntarios y sus familias demuestra el verdadero valor de la acción colectiva por el ambiente. Durante nuestra jornada en la playa de la Costa Verde (San Isidro), retiramos 273 kilos de residuos. Además, logramos sensibilizar a los hijos de los voluntarios sobre el consumo responsable y el reciclaje a través de un taller de gestión de residuos. Involucrar a las nuevas generaciones nos reafirma que el cambio hacia un futuro más sostenible se construye juntos, inspirando el cuidado de nuestro planeta por un mundo sin basura”, mencionó Ingrid Huamali, consultora ambiental de Sinba Sura.
Transición hacia la economía circular en el sector privado
Los datos recabados en ambas jornadas confirman la necesidad de vincular la limpieza de espacios públicos con sistemas permanentes de gestión de residuos. La articulación entre empresas privadas, organizaciones comunitarias y autoridades locales es un factor determinante para estructurar cadenas de reciclaje eficientes.
La adopción de esquemas de voluntariado ambiental estructurado permite a las corporaciones evaluar el impacto de sus políticas ESG en el entorno local. La Fundación Prosegur prevé dar continuidad a estos programas mediante alianzas con entidades especializadas para mantener la trazabilidad de los materiales recuperados en las siguientes campañas.









