Pamolsa, empresa peruana de diseño, producción y distribución de empaques que forma parte de Carvajal Empaques, oficializó su participación en el concurso “Mayores con historia y protagonistas del futuro 2026”, convocado por el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP). La postulación se realiza mediante su iniciativa corporativa Legado: experiencia que deja huella, un programa diseñado para acompañar el retiro laboral de sus trabajadores de mayor antigüedad y poner en valor su experiencia profesional. La acción responde al cambio demográfico del país, donde el grupo de adultos mayores registra un crecimiento sostenido en la estructura social y en la fuerza de trabajo.
Los datos del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) revelan que la población de 60 años a más representa el 14,3% de los habitantes del país en 2026, frente al 5,7% registrado en 1950. Asimismo, durante el primer trimestre de 2026, el 50,5% de este grupo etario integró la Población Económicamente Activa (PEA), mientras que el 44,9% de los hogares peruanos albergaba al menos a una persona adulta mayor. En este contexto, los programas de transición laboral buscan adaptar las políticas de recursos humanos a las dinámicas de longevidad del mercado.
Estrategia de desvinculación laboral y reconocimiento familiar
El programa Legado estructura un marco de salida para los colaboradores que culminan su ciclo operativo en las plantas de la empresa. La metodología no se limita al cierre del vínculo contractual, sino que genera espacios institucionales de integración con los entornos familiares de los trabajadores para formalizar la transferencia de conocimientos hacia las nuevas generaciones de la organización.
En su primera edición, la iniciativa reconoció a seis colaboradores que finalizaron su ciclo de trabajo. A través de reuniones de reconocimiento, la firma busca preservar la memoria técnica de los procesos industriales y fomentar una cultura de respeto a la antigüedad en la manufactura de empaques.
Participación en iniciativas públicas y transferencia intergeneracional
La postulación al concurso del MIMP busca visibilizar las prácticas del sector privado que promueven la inclusión de los adultos mayores. El certamen gubernamental evalúa la contribución de instituciones públicas y privadas en la creación de entornos laborales orientados a la equidad de edades y al envejecimiento activo.
La gerencia de la empresa resalta que la jubilación constituye una transición de etapa donde los conocimientos adquiridos deben canalizarse hacia roles de tutoría informal. “El programa Legado forma parte de la premisa Pamolsa: la jubilación no significa el fin del aporte de una persona, sino el inicio de una etapa en la que sus aprendizajes y conocimientos continúan formando parte de sus vivencias y puedan convertirse en referentes para las nuevas generaciones”, sostuvo Patricia Molina, gerente de Experiencia de Personas en Pamolsa – Carvajal Empaques.
Desafíos de la longevidad en la gestión de recursos humanos
La inclusión de métricas de diversidad etaria en las memorias de sostenibilidad refleja la evolución de los criterios ESG en el sector industrial peruano. Aparte de atender los requerimientos de responsabilidad social, el acompañamiento a los adultos mayores mitiga el impacto emocional de la desvinculación y fortalece el sentido de pertenencia entre los operadores de menor edad.
Sobre la postulación institucional al reconocimiento estatal, la representación de la firma reafirmó el enfoque de permanencia del talento. “Este concurso del MIMP contribuye a visibilizar la contribución laboral de las personas adultas mayores y su aporte a la sociedad. En Pamolsa compartimos esta mirada y, a través de Legado, buscamos reconocer a quienes han dejado huella en nuestra organización, poniendo en relevancia sus aprendizajes y expertis. Participar en este proyecto reafirma nuestro compromiso con una cultura que reconoce el talento en cada momento de su vida”, señaló Molina.
El caso de la fabricante de empaques muestra la integración de políticas de gestión humana con la realidad demográfica nacional. La continuidad de estas prácticas apunta a consolidar entornos laborales inclusivos frente al envejecimiento poblacional en el Perú.









