Sostenibilidad aumenta ingresos en el 72% de las Empresas B peruanas
Un estudio realizado por la Universidad Continental a 85 Empresas B en el Perú reveló que el 72% de estas organizaciones incrementó sus ingresos financieros durante los últimos tres años. La investigación evidencia que la integración de criterios sociales, ambientales y de gobernanza dentro del modelo de negocio genera resultados positivos en la rentabilidad y facilita la expansión comercial. Asimismo, el 90% de las compañías encuestadas afirmó que la certificación otorgada por la organización B Lab fortaleció su posición en el mercado.
El informe fue presentado al cumplirse diez años de operaciones de Sistema B en el país, red que agrupa a firmas como Natura, Höseg, Universidad Continental, Sharf, Agrícola Don Ricardo, Bigmond Group, COLTUR, Menorca, TREN y Megacentro. Los datos señalan que la adopción de altos estándares ambientales y corporativos funciona como una herramienta estratégica para gestionar riesgos y acceder a capitales más exigentes.
Factores de competitividad y clima laboral
El reporte cuantifica el impacto reputacional del sello internacional. El 89% de las firmas consultadas sostiene que contar con la certificación de Empresa B representa una ventaja competitiva frente a sus competidores directos. Aparte de este posicionamiento comercial, el 83% de las organizaciones indicó que el proceso de auditoría y la fijación de metas socioambientales mejoró el clima laboral interno.
Mariale Soto, directora ejecutiva de Sistema B Perú, analizó los factores que explican este desempeño: “Ser una Empresa B es hoy una decisión de competitividad. En un mercado que exige mayor transparencia, confianza y capacidad de adaptación, alinear tu propósito a los resultados del negocio permite gestionar mejor, fortalecer la relación con clientes y colaboradores y acceder a oportunidades más exigentes”.
El estudio concluye que el fortalecimiento de la cultura organizacional facilita la atracción de profesionales calificados y consolida la fidelidad de los clientes.
Inserción en cadenas globales de valor
La apertura de mercados externos constituye otro hallazgo relevante de la evaluación. Siete de cada diez Empresas B peruanas mantienen operaciones activas en el comercio internacional, lo que demuestra que los compradores globales priorizan la transparencia y la trazabilidad en sus proveedores.
La pertenencia a este ecosistema ha promovido la creación de redes de cooperación comercial. Un 35% de las organizaciones encuestadas formalizó alianzas de negocio en el mercado nacional gracias a la certificación, mientras que el 25% estableció acuerdos comerciales con contrapartes en el extranjero. Esta dinámica inserta a las firmas locales dentro de un grupo global presente en más de 100 países y compuesto por más de 11,000 compañías, entre las que figuran Patagonia, Concha y Toro, Danone y Juan Valdez.
“Las Empresas B forman parte de una comunidad global con más de 20 años de trayectoria en más de 100 países, integrada por más de 11 mil compañías de 163 industrias. Esta red les permite intercambiar aprendizajes, generar alianzas y acceder a nuevas oportunidades junto con otras Empresas B internacionales, como Patagonia, Concha y Toro, Ben & Jerry’s, Illy, Danone, Hortifrut, Juan Valdez, entre otras”, puntualizó Soto.
Medición de indicadores de impacto ambiental
La investigación muestra que el crecimiento comercial de estas compañías coincide con una medición rigurosa de sus recursos operativos. El 60% de las Empresas B en el Perú monitorea de forma sistemática su consumo de energía, el 55% realiza un seguimiento detallado a la gestión de sus residuos sólidos, y más de la mitad mide su consumo de agua y calcula su huella de carbono.
El ecosistema peruano reúne actualmente a más de 90 Empresas B certificadas, distribuidas en 14 sectores económicos y con presencia operativa en seis regiones del país. Los resultados del informe confirman que la aplicación de metodologías de gobernanza y control ambiental no genera costos improductivos, sino que optimiza procesos internos y respalda la viabilidad financiera de las empresas.








