Minera Antapaccay y Aldeas Infantiles SOS Perú formalizan alianza de economía circular para financiar programas de protección infantil
Compañía Minera Antapaccay y Aldeas Infantiles SOS Perú suscribieron un Convenio de Cooperación Institucional para transformar la gestión de residuos sólidos en recursos económicos destinados a la manutención de niños, niñas y adolescentes en situación de vulnerabilidad. La alianza estratégica, con una vigencia inicial de 17 meses renovables, integra las operaciones extractivas con el desarrollo social a través del reciclaje formal.
Bajo los términos del acuerdo, la minera entregará materiales segregados en sus instalaciones, principalmente cartón y envases plásticos en desuso. Aldeas Infantiles SOS Perú gestionará el traslado, comercialización y valorización de estos elementos comerciales en el mercado industrial. Los ingresos netos generados por la venta financian de forma directa las operaciones operativas y los programas de acogida de la organización sin fines de lucro en el país.
Mecanismos de valorización e impacto operativo
La iniciativa establece un modelo donde la segregación en origen dentro de la unidad minera alimenta una cadena de reciclaje con fines sociales. Este flujo operativo permite a la empresa minera reducir el volumen de desechos enviados a disposición final, al tiempo que asegura una fuente complementaria de ingresos para la cobertura de necesidades de la infancia atendida por la ONG.
Artemio Pérez, gerente senior de Gestión Social de Antapaccay, detalló el alcance estratégico del proyecto en el contexto minero actual: «Este convenio nos permite darle un sentido adicional a la gestión de nuestros residuos. Lo que puede ser considerado un material en desuso puede convertirse, a través de su valorización, en un aporte para una causa tan importante como la protección de la niñez. Para Antapaccay, la sostenibilidad también significa generar valor para las personas y las comunidades».
Por su parte, la dirección de Medio Ambiente de la minera remarcó que la medida responde a estándares de gestión ambiental corporativa que integran la métrica social. Nils Carrasco, superintendente de Medio Ambiente de Antapaccay, enfatizó la dimensión técnica de la iniciativa: «La valorización de residuos es parte de una gestión ambiental responsable. Con este acuerdo buscamos que materiales reciclables de la operación tengan una segunda oportunidad y puedan reincorporarse a una cadena de aprovechamiento. Al mismo tiempo, estamos vinculando este proceso con un propósito social concreto. Es una manera de demostrar que la economía circular puede generar valor ambiental y social de manera simultánea».
Sostenibilidad y alianzas intersectoriales
Desde la perspectiva de la organización receptora, el modelo de financiamiento basado en residuos constituye un esquema de sostenibilidad económica aplicable al sector privado. Nancy Martínez, directora nacional de Aldeas Infantiles SOS Perú, valoró la incorporación del sector productivo en las metodologías de captación de recursos: «Esta alianza demuestra que todos podemos aportar a la protección de la niñez desde distintos espacios. En este caso, materiales que ya cumplieron su ciclo pueden transformarse en recursos que nos ayuden a continuar brindando atención y cuidado de los niños. Valoramos la iniciativa de Antapaccay porque tiene un propósito social».
El acuerdo, firmado en Cusco, incluye la opción de prórroga automática por periodos iguales y consecutivos, lo que consolida un flujo continuo de insumos reciclables hacia la organización. Aparte de reducir la huella ambiental minera, la estructura del convenio busca constituir un caso de estudio sobre cómo la logística inversa corporativa puede aportar liquidez financiera a la infraestructura social privada en el Perú.









