Statkraft reporta crecimiento en la demanda corporativa de certificados I-REC
La adopción de certificados de energía renovable en el mercado peruano registró un incremento estructural al pasar del 4% de la producción total de Statkraft en 2020 a niveles cercanos al 40% en 2026. Este volumen representa más de 4.000 GWh de electricidad de origen limpio verificada mediante el estándar internacional I-REC y auditorías locales. Las industrias minera y de telecomunicaciones encabezan la adquisición de estos instrumentos para garantizar la trazabilidad de su matriz eléctrica e inyectar atributos ambientales al sistema interconectado nacional.
La adquisición de estos instrumentos responde a las exigencias operativas y regulatorias de cada rubro. En el sector minero, las corporaciones demandan grandes bloques de potencia junto con procesos estrictos de validación para responder a las auditorías ambientales de sus compradores internacionales. Por su parte, firmas de telecomunicaciones como Claro e Integratel Perú emplean estas acreditaciones con la finalidad de sustentar sus reportes de sostenibilidad ante sus casas matrices globales.
El proceso comercial incorpora evaluaciones de debida diligencia para validar el cumplimiento de criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ESG) por parte de las empresas contratantes antes de la entrega de las acreditaciones.
Estrategia corporativa y estándares internacionales en el mercado peruano
El uso de mecanismos de trazabilidad energética ha pasado de ser una acción voluntaria a constituir un requerimiento operativo central en las políticas de descarbonización. La acreditación bajo el estándar I-REC permite cuantificar las emisiones indirectas del Alcance 2 de la huella de carbono organizacional, facilitando la participación de las empresas locales en índices globales de sostenibilidad.
«Las empresas en Perú ya no solo buscan suministro eléctrico; buscan un aliado que respalde su compromiso ético y ambiental. Al ser los primeros en ofrecer este servicio, hemos visto cómo el certificado ha pasado de ser un atributo opcional a una herramienta estratégica, principalmente para que sectores como la minería y las telecomunicaciones compitan en rankings de sostenibilidad globales», señaló Philipp Siemes, VP Market International de Statkraft Perú.
Aparte de la minería y las telecomunicaciones, sectores como la banca, el retail y la manufactura muestran incrementos progresivos en la solicitud de energía con respaldo de origen. La diversificación de la demanda responde a la necesidad de mitigar los riesgos asociados al cambio climático y responder a inversionistas que exigen indicadores ambientales verificables.
Proyección al 2030 e integración de nuevas fuentes renovables
La meta corporativa de la generadora estatal noruega hacia el año 2030 contempla ampliar la emisión de certificados mediante la incorporación de nuevas tecnologías de generación limpia. En Perú, la empresa opera siete centrales hidroeléctricas e integra proyectos de energía renovable no convencional a su cartera de activos, entre los que destaca la planta solar Lupi.
La puesta en operación de nuevas centrales solares y eólicas permitirá inyectar un mayor volumen de Megavatios-hora (MWh) certificados al Sistema Interconectado Nacional (SEIN). Este incremento en la oferta busca abastecer a los sectores comerciales e industriales que proyectan metas de neutralidad de carbono para el final de la década.
El desarrollo de esta infraestructura eléctrica resulta determinante para sostener la competitividad de las exportaciones peruanas. La trazabilidad energética documentada bajo esquemas internacionales de certificación constituye un requisito recurrente en los mercados de destino para validar el perfil ambiental de las operaciones productivas.









