Industrias San Miguel (ISM) y la Universidad Nacional de San Cristóbal de Huamanga (UNSCH) ejecutaron una inversión conjunta superior a los S/ 500 mil para la construcción e implementación de un pozo tubular de riego en el Centro Experimental de Wayllapampa, en la región Ayacucho. La infraestructura hidráulica facilitará la extracción de aguas subterráneas y la posterior instalación de sistemas de riego tecnificado para la recuperación progresiva de más de 20 hectáreas de capacidad agrícola. El proyecto busca fortalecer las actividades de investigación, la formación práctica de los estudiantes de Agronomía y la producción de alimentos en la zona.
La iniciativa responde a la necesidad de recuperar la capacidad productiva de campos de cultivo afectados por la escasez de agua en los Andes del sur peruano. La disponibilidad de un suministro constante de agua subterránea asegura el desarrollo de ensayos de laboratorio en campo y el entrenamiento de futuros profesionales en técnicas de gestión hídrica. A través de este esquema de cooperación entre la empresa privada y la academia, la universidad reactiva un espacio de aprendizaje y experimentación para el sector agrario.
Infraestructura hidráulica y tecnología de riego en Wayllapampa
La puesta en marcha de la obra física incluyó la perforación del pozo, la instalación de equipos de bombeo y la estructuración de la red para el riego por goteo y aspersión. Estos mecanismos de precisión optimizan el consumo del recurso hídrico, reduciendo las pérdidas por evaporación o escorrentía en los cultivos del centro experimental.
La ejecución del proyecto articuló el trabajo de la Escuela Profesional de Agronomía, la Fundación San Cristóbal de Huamanga y los integrantes de la Promoción 1976 de la casa de estudios. Esta colaboración técnica permitió establecer un plan de manejo agronómico orientado a la recuperación de suelos y a la diversificación de siembras de investigación dentro del predio universitario.
Impacto en la formación profesional e investigación agropecuaria
La reactivación de las 20 hectáreas de cultivo amplía la capacidad operativa de la UNSCH para la realización de tesis de pregrado y posgrado focalizadas en la adaptación de cultivos al cambio climático. La disponibilidad de agua para riego permanente garantiza la continuidad de los ciclos biológicos de las especies vegetales en evaluación, evitando la interrupción de investigaciones académicas por sequías temporales.
Aparte de los beneficios formativos para la comunidad estudiantil, el rendimiento productivo del Centro Experimental de Wayllapampa abastecerá de insumos agrícolas a programas locales. La aplicación de biotecnología y riego controlado en estas parcelas servirá también como un modelo de transferencia tecnológica para las asociaciones de pequeños productores de la cuenca de Huamanga.
Sostenibilidad territorial y alianzas entre empresa y academia
La infraestructura fue inaugurada en una ceremonia institucional que contó con la presencia de autoridades académicas y representantes de la firma de bebidas originaria de Ayacucho. Durante la actividad, los voceros resaltaron el valor de consolidar inversiones privadas con impacto directo en el desarrollo educativo y ambiental de la región.
El financiamiento del pozo tubular forma parte de las estrategias de responsabilidad social y sostenibilidad de la empresa en sus zonas de origen. La continuidad de la producción agrícola en el centro experimental consolida una alianza estratégica entre el sector productivo y la universidad pública para el fortalecimiento de capacidades técnicas en el ámbito rural.









