Un equipo de investigación con participación de ingenieros peruanos validó, en una operación real, una tecnología que permite a las subestaciones eléctricas intercambiar señales de protección en un intervalo de 5 a 6 milisegundos. El procedimiento optimiza la rapidez y confiabilidad del sistema ante fallas técnicas, superando el estándar de la normativa internacional que fija un límite de 10 milisegundos. Esta optimización previene colapsos en cadena dentro de las redes de distribución, mitigando riesgos de desabastecimiento a gran escala en los centros urbanos e industriales.
Mitigación de riesgos sistémicos en redes eléctricas
La relevancia de la estabilización del suministro cobró notoriedad global tras las interrupciones severas registradas en las redes de distribución eléctrica durante el periodo previo. Los incidentes de desconexión masiva evidenciaron que las fallas en los sistemas de protección tradicionales causan caídas en cascada si no se controlan a tiempo. El nuevo mecanismo de respuesta rápida opera directamente sobre la infraestructura crítica para aislar las perturbaciones de forma localizada.
La validación de la tecnología se efectuó en condiciones operativas reales, fuera de los entornos de simulación de laboratorio. Las pruebas se ejecutaron en la línea de transmisión de 220kV que conecta las subestaciones de Santa Rosa, en el Cercado de Lima, y Carapongo, en Lurigancho-Chosica, abarcando una extensión de 22.3 kilómetros. La experiencia acumulada será expuesta como paper científico en la CIGRE Paris Session 2026, el foro internacional de ingeniería de potencia.
Juan Carlos Velarde, Customer Solution Architect de Siemens Perú, explicó los alcances de la evaluación en el terreno de las operaciones:
“No se trata de una simulación teórica, sino de una prueba en condiciones reales de operación, lo que permite validar el desempeño de la tecnología de manera objetiva, donde comprobamos que se ha optimizado la comunicación entre subestaciones eléctricas, permitiendo una respuesta más rápida y confiable ante fallas frente a los sistemas tradicionales. Este avance es resultado de la colaboración entre una empresa de tecnología y un operador del sistema eléctrico”.
Evolución del protocolo R-GOOSE y digitalización
La arquitectura técnica del proyecto se basa en la evolución del protocolo GOOSE (IEC 61850), herramienta estándar para el intercambio de información dentro de las subestaciones digitales. Históricamente, la aplicación de este protocolo quedaba restringida al perímetro interno de la instalación. La innovación implementada radica en la transición hacia el Routable GOOSE (R‑GOOSE), una variante que facilita la salida de los datos protegidos hacia el exterior del complejo eléctrico.
Al integrar este protocolo modificado con redes modernas de transporte de datos como MPLS‑TP, los ingenieros lograron habilitar canales de comunicación para teleprotección en ubicaciones geográficamente distantes. La digitalización bajo este formato automatiza la toma de decisiones del sistema de potencia sin requerir la intervención humana en la primera línea de respuesta, reduciendo los tiempos muertos de gestión.
Impacto en la seguridad operativa y gobernanza
Los beneficios de la modernización tecnológica se reflejan en la reducción del gasto por reparación de componentes de alta tensión, cuya sustitución demanda inversiones elevadas y periodos de importación extensos. Además de salvaguardar el patrimonio de las empresas operadoras, el control rápido de la energía protege la integridad física del personal técnico expuesto a descargas en las plantas de distribución.
La incorporación de estas soluciones digitales contribuye a la resiliencia de la matriz energética del país, alineándose con las metas de gobernanza de la infraestructura pública. Respecto a la consolidación de estos esquemas de protección automatizada, Juan Carlos Velarde remarcó la importancia del vector tecnológico para la seguridad nacional: “La digitalización de las subestaciones eléctricas bajo estándares internacionales moderniza la matriz energética del Perú y garantiza que, ante cualquier emergencia, el sistema sea capaz de actuar antes de que parpadeemos”.









