Inversión privada en educación beneficia a la provincia de Espinar
La inversión en el desarrollo del capital humano a través de programas educativos integrales se consolida como un eje para el progreso en zonas de influencia minera. Compañía Minera Antapaccay reportó que su estrategia educativa en la provincia de Espinar benefició a 10,020 personas durante el periodo de gestión correspondiente. Esta intervención abarca la educación básica, técnica y superior, estructurando un modelo que busca mitigar las brechas de aprendizaje y promover la empleabilidad formal en la región Cusco.
El programa opera bajo un enfoque de corresponsabilidad y soporte técnico. De acuerdo con los indicadores de la empresa, el impacto abarca tanto a estudiantes en edad escolar como a docentes en ejercicio y jóvenes técnicos, articulando las necesidades del mercado laboral con la oferta académica disponible en el territorio.
¿Cómo impacta la central de recursos en la educación básica?
El componente de educación básica se canaliza mediante la Central de Recursos Educativos de Espinar (CREE), una entidad financiada con recursos del Convenio Marco de la provincia. Esta infraestructura y sus programas complementarios alcanzaron a 8,781 usuarios a través de iniciativas específicas como Vacaciones Útiles, Bus CREE, Aprendo, Maestro Espinar y Acompáñame.
Dichas intervenciones en la etapa escolar muestran una correlación positiva con los resultados de las evaluaciones oficiales. Las métricas del Ministerio de Educación reflejan mejoras en los niveles de aprendizaje de las instituciones educativas públicas que reciben soporte de la CREE, validando el rendimiento de los fondos destinados a la capacitación escolar y el acompañamiento pedagógico en las aulas.
¿Qué resultados registra la formación técnica y la inserción laboral?
El desarrollo de capacidades técnicas y productivas constituye el segundo pilar del ecosistema implementado. Entre los años 2020 y 2025, el Centro de Educación Técnico-Productiva (CETPRO) Ñaupay otorgó capacitación sin costo a 738 alumnos en las especialidades de cocina, confección textil y ganadería. Los registros de la institución indican que aproximadamente el 50% de los egresados optó por la creación de unidades de negocio independientes.
Además del autoempleo, la estrategia contempla la inserción en el mercado industrial. A través de convenios con instituciones como TECSUP, CETEMIN y SENATI, 540 personas accedieron a cursos de calificación. En paralelo, 119 técnicos recibieron preparación especializada en operación de plantas industriales y mantenimiento de equipos pesados. De este último grupo, el 38% se encuentra incorporado a puestos de trabajo del sector productivo.
¿Cuál es el alcance en educación superior y actualización docente?
En lo que respecta a la formación profesional, 301 jóvenes de diversas comunidades de Espinar cursan estudios técnicos y universitarios bajo el amparo de los fondos de becas de la empresa. La línea de acción busca garantizar la continuidad de la educación superior para poblaciones rurales que enfrentan limitaciones económicas de acceso.
Por otro lado, la actualización de competencias para el magisterio local incluyó a 100 directivos y docentes en un diplomado enfocado en gestión educativa, mientras que 126 educadores recibieron adiestramiento en el uso de herramientas de inteligencia artificial aplicadas a la enseñanza. La planificación de la compañía contempla la entrega de 50 becas de maestría en convenio con la Universidad San Ignacio de Loyola.
Respecto al propósito de estas iniciativas, Artemio Pérez, gerente senior de gestión social de Antapaccay, manifestó: «En Antapaccay estamos convencidos de que la educación es la base del desarrollo sostenible. Por ello, impulsamos iniciativas que generan oportunidades reales y fortalecen las capacidades de toda la comunidad».








