Antapaccay inicia proceso para la obtención del Certificado Azul
Compañía Minera Antapaccay recibió la constancia de inscripción al Programa Huella Hídrica de la Autoridad Nacional del Agua (ANA) durante la XII Entrega del Certificado Azul. Este paso formaliza el ingreso de la unidad minera al proceso de evaluación estatal que acredita a las organizaciones que ejecutan acciones concretas de medición, reducción y gestión del recurso hídrico en sus operaciones.
La entrega del documento confirma que la empresa completó la fase inicial del procedimiento ante la autoridad gubernamental. Esta etapa exigió la cuantificación de la huella hídrica operativa, la estructuración de un plan técnico de reducción de consumo y la formulación de un proyecto de valor compartido orientado a las comunidades de su área de influencia en Espinar, Cusco.
Requisitos técnicos del Programa Huella Hídrica
El esquema administrado por la ANA exige que las empresas del sector extractivo demuestren eficiencia técnica en el uso del agua y generen impactos positivos en la cuenca donde operan. La inscripción valida los estudios presentados por la minera para optimizar sus procesos industriales y mitigar el uso de fuentes de agua dulce en sus actividades productivas.
«El agua es uno de los recursos más valiosos para el desarrollo sostenible y, por ello, en Antapaccay trabajamos para gestionar cada gota de manera responsable. Este avance hacia el Certificado Azul demuestra que es posible combinar una operación minera eficiente con una gestión hídrica basada en la mejora continua, la reducción de nuestra huella hídrica y la generación de valor compartido para nuestro entorno», afirmó Alfio Miraval, gerente de Recursos Hídricos y Relaves de Compañía Minera Antapaccay.
El proceso de acreditación en el Perú requiere la auditoría de los compromisos asumidos. Además de la infraestructura interna de medición, el programa integra la dimensión social mediante iniciativas que buscan asegurar el acceso al recurso hídrico en las zonas aledañas a los yacimientos.
Auditoría de campo en la provincia de Espinar
La siguiente fase del procedimiento contempla la inspección técnica por parte de los funcionarios de la ANA. Durante agosto de 2026, los auditores del organismo regulador realizarán la comprobación en campo para verificar la ejecución de las obras y los proyectos de reducción de huella hídrica reportados por la minera.
Superada la fase de verificación técnica e inspección de los proyectos de valor compartido, la autoridad ambiental emitirá la certificación oficial. Este reconocimiento forma parte de la estrategia nacional para promover la gestión integrada de los recursos hídricos en sectores industriales y mineros de alto consumo de agua.
La adopción de este marco normativo permite a las operadoras mineras estandarizar sus datos de consumo bajo metodologías internacionales. Aparte de los requerimientos regulatorios, la medición sistemática de la huella hídrica facilita la identificación de pérdidas en los circuitos de procesamiento de minerales y fortalece la eficiencia en el reciclaje de agua operativa dentro del asentamiento minero.








