Desafíos regulatorios en la infraestructura de transporte eléctrico
Para garantizar la seguridad energética y el cumplimiento de las metas de descarbonización hacia el 2030, el sistema de transmisión peruano requiere de un marco regulatorio predecible que fomente inversiones de largo aliento. Durante el foro Perú Energía Sur 2026, Carlos René de Kergariou, gerente de Operaciones para Latinoamérica en Redinter, enfatizó que la infraestructura de transporte es el componente habilitador para integrar la generación renovable en la matriz nacional.
El análisis sectorial sugiere que el sistema actual, si bien operativo, enfrenta limitaciones estructurales que no son estrictamente técnicas ni financieras. De acuerdo con el ejecutivo, el capital y la tecnología están disponibles en el mercado, pero la materialización de los proyectos se ve comprometida por procesos administrativos y normativos que dilatan la ejecución de las obras de interconexión.
El rol del Estado como gestor activo en las concesiones
Un cambio fundamental propuesto para el sector es la evolución del rol del ente concedente. Actualmente, existe una necesidad crítica de que el Estado asuma una posición de acompañamiento proactivo desde la firma del contrato hasta la puesta en operación comercial. Bajo esta visión, los contratos de concesión deben entenderse como acuerdos de servicios continuos y no meramente como contratos de obra pública, lo que exige reguladores modernos e independientes.
«Desde nuestra experiencia, los cuellos de botella no suelen ser técnicos o financieros; son principalmente regulatorios y procesales. Para destrabar proyectos de transmisión en los próximos años, necesitamos cambios concretos y ejecutables», afirmó Carlos René de Kergariou, de Redinter. Esta postura resalta que la seguridad jurídica y la agilidad procesal son determinantes para evitar la paralización de iniciativas que ya cuentan con respaldo de inversión.
Potencial renovable del sur y transición energética
La región sur del Perú se posiciona como el núcleo de la generación de energía limpia debido a sus condiciones geográficas para proyectos solares y eólicos. No obstante, este potencial depende de una red de alta tensión robusta que pueda transportar dicha energía hacia los centros de consumo masivo. La actualización de la infraestructura de transmisión no solo responde a una necesidad ambiental, sino que actúa como un dinamizador de la economía regional mediante la creación de empleo y la mejora de la competitividad industrial.
Aparte de la dimensión técnica, la sostenibilidad de estos proyectos descansa en una gestión comunitaria sólida. La alineación entre el Gobierno Central, los gobiernos regionales y el COES es indispensable para construir un sistema eléctrico confiable que garantice acceso a energía segura y asequible, mitigando la incertidumbre que generan las reglas de juego variables.
Visión estratégica y sostenibilidad a largo plazo
La participación de actores globales en el debate energético peruano subraya la urgencia de una política de Estado que trascienda los periodos gubernamentales. Redinter, filial de Redeia con presencia en Perú, Chile y Brasil, gestiona más de 1,691 kilómetros de circuito en territorio nacional, abarcando departamentos clave desde Amazonas hasta Tacna.
La consolidación de un sistema interconectado resiliente es el cimiento para una transición energética ordenada. Si bien los avances en generación renovable son notorios, el éxito de la estrategia nacional dependerá de la capacidad del país para modernizar su gobernanza eléctrica, transformando al regulador en un gestor activo con responsabilidad sobre el resultado final de la red.





